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Creatina y función cognitiva: qué dice la evidencia actual

Escrito por Dra Alejandra Rodriguez Zia | Mar 16, 2026 12:00:02 PM
 

La creatina es conocida principalmente por su uso en el rendimiento deportivo. Sin embargo, en los últimos años ha crecido el interés científico en su posible papel dentro de la función cerebral (Avgerinos et al., 2018; Dolan et al., 2019; Prokopidis et al., 2023).

 

Una de las razones principales es su rol en la bioenergética celular, un aspecto fundamental para el funcionamiento del sistema nervioso (Wallimann et al., 2011; Wyss & Kaddurah-Daouk, 2000).

 
El rol bioenergético de la creatina en el cerebro

La creatina actúa como un buffer energético, ayudando a mantener los niveles de ATP en las células (Wallimann et al., 2011).

En el cerebro, este mecanismo se da a través del sistema creatina–fosfocreatina, que permite regenerar ATP rápidamente cuando aumenta la demanda energética (Wyss & Kaddurah-Daouk, 2000; Wallimann et al., 2011).
Las neuronas dependen de un suministro energético constante para sostener funciones cognitivas como:
- memoria
- atención
- procesamiento de información
El cerebro es un órgano altamente demandante desde el punto de vista energético, consumiendo cerca del 20% de la energía total del organismo pese a representar aproximadamente el 2% del peso corporal (Raichle & Gusnard, 2002).
La creatina puede atravesar la barrera hematoencefálica y aumentar las reservas cerebrales después de suplementación oral (Dechent et al., 1999; Lyoo et al., 2003), lo que refuerza este sistema energético.Esto resulta particularmente relevante en situaciones donde el cerebro enfrenta mayores demandas metabólicas, como estrés o privación de sueño (McMorris et al., 2006; McMorris et al., 2007).

 

 
Evidencia clínica sobre memoria y procesamiento cognitivo

Diversos estudios clínicos han analizado los posibles efectos de la creatina sobre la función cognitiva (Avgerinos et al., 2018; Prokopidis et al., 2023).

Un meta-análisis reciente indica que la suplementación puede producir:
- mejoras en memoria
- mejoras en atención
- mayor velocidad de procesamiento
Los efectos observados suelen ser pequeños a moderados (Avgerinos et al., 2018; Prokopidis et al., 2023), y no hay evidencia consistente de que la creatina mejore de forma global todas las funciones ejecutivas.

Sin embargo, los resultados coinciden con estudios anteriores que describen beneficios en tareas cognitivas específicas, especialmente aquellas que requieren memoria y razonamiento (Rae et al., 2003; Benton & Donohoe, 2011).

 

 
Beneficios más evidentes bajo estrés metabólico

Los efectos de la creatina parecen ser más claros en condiciones donde el cerebro se  encuentra bajo estrés fisiológico o cognitivo, como:
- privación de sueño
- hipoxia
- fatiga mental intensa
En estas situaciones, la creatina puede contribuir a:
- mantener los niveles de fosfocreatina cerebral
- sostener el equilibrio energético neuronal
- preservar el rendimiento cognitivo de forma temporal
Esto ha sido observado en estudios donde la suplementación ayudó a mejorar el rendimiento cognitivo en contextos de privación de sueño o alta demanda mental (McMorris et al., 2006; McMorris et al., 2007; Rawson & Venezia, 2011).
Esto sugiere que la creatina podría ayudar a contrarrestar déficits inducidos por estrés metabólico, más que mejorar el rendimiento de un cerebro que ya funciona de manera óptima (Dolan et al., 2019).

 

 
Posibles efectos sobre neurotransmisión y plasticidad
Además del rol energético, algunos estudios experimentales sugieren que la creatina podría participar en procesos relacionados con la plasticidad neuronal.

En modelos preclínicos se observó que la suplementación puede:
- favorecer la síntesis de neurotransmisores como acetilcolina
- activar vías de señalización como mTORC1
- aumentar proteínas sinápticas en el hipocampo, región clave para la memoria
(Andres et al., 2008; Sakellaris et al., 2008; Wallimann et al., 2011).
No obstante, estos mecanismos aún requieren mayor confirmación en estudios clínicos en humanos.
 
 
¿Quiénes podrían beneficiarse más?

La literatura sugiere que los efectos cognitivos de la creatina pueden ser más evidentes en personas con niveles iniciales bajos de creatina cerebral, como:
- vegetarianos o veganos
- adultos mayores
- individuos sometidos a alto estrés fisiológico o cognitivo
(Benton & Donohoe, 2011; Rawson & Venezia, 2011; Smith-Ryan et al., 2021).
En jóvenes sanos con niveles adecuados de creatina, los efectos tienden a ser más modestos o inconsistentes (Avgerinos et al., 2018).
 
 
Conclusión

La creatina puede desempeñar un papel como soporte bioenergético cerebral, al mejorar la homeostasis del sistema ATP-fosfocreatina en las neuronas (Wallimann et al., 2011).

Esto podría traducirse en beneficios selectivos en:
- memoria
- atención
- velocidad de procesamiento
especialmente en situaciones de alta demanda metabólica o estrés cerebral (Avgerinos et al., 2018; Prokopidis et al., 2023).

La evidencia actual sugiere efectos reales, aunque no universales, y dependientes del contexto fisiológico y del estado energético inicial del cerebro.

Dra. Alejandra Rodríguez Zía


 

📚 Referencias científicas:

  • Andres RH et al. (2008). Effects of creatine treatment on neural progenitor cell survival. Journal of Neurochemistry.

  • Avgerinos KI et al. (2018). Effects of creatine supplementation on cognitive function of healthy individuals: A systematic review. Experimental Gerontology.

  • Benton D, Donohoe R. (2011). The influence of creatine supplementation on cognitive functioning of vegetarians and omnivores. British Journal of Nutrition.

  • Dechent P et al. (1999). Increase of total creatine in human brain after oral supplementation. American Journal of Physiology.

  • Dolan E et al. (2019). Creatine supplementation and brain health. Nutrients.

  • Lyoo IK et al. (2003). Brain creatine uptake and cognitive effects of creatine supplementation. Molecular Psychiatry.

  • McMorris T et al. (2006). Creatine supplementation and cognitive performance after sleep deprivation. Psychopharmacology.

  • McMorris T et al. (2007). Creatine supplementation and cognitive performance under stress. Physiology & Behavior.

  • Prokopidis K et al. (2023). Creatine supplementation and cognitive performance: systematic review and meta-analysis. Nutrients.

  • Raichle ME, Gusnard DA. (2002). Appraising the brain's energy budget. PNAS.

  • Rawson ES, Venezia AC. (2011). Creatine supplementation in aging and cognition. Amino Acids.

  • Sakellaris G et al. (2008). Preclinical research on creatine and neuronal signaling pathways. Neuroscience Research.

  • Smith-Ryan AE et al. (2021). Creatine supplementation and brain health across lifespan. Nutrients.

  • Wallimann T et al. (2011). The creatine kinase system and cellular energy buffering. Amino Acids.

  • Wyss M, Kaddurah-Daouk R. (2000). Creatine and creatinine metabolism. Physiological Reviews.

 

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